Ella no es mi madre – Capítulo I

Compartir

Tenía miedo de ir. No me sentía cómodo en ser yo quien se haga cargo, pero era mi deber. Mi madre había tenido otra de sus crisis nerviosas y era el único que podía ayudarla. 

—¿Quieres que te acompañe? 

Miré a Valeria mientras me terminaba de cambiar. No sé por qué lo hice, pero le pedí que se quedara en casa, que no se preocupara. Quizá en el fondo estaba intentando protegerla. 

Madre

—Sí, ok, no te preocupes. Voy a ver cómo está y te llamo de vuelta. Un beso. 

Había estado hablando con mi hermana mientras conducía a la casa de mamá. Estacioné afuera y fumé un cigarrillo antes de tocar el timbre. No quería entrar. 

—Hijo, gracias por venir —me abrazó mi madre apenas me vio. Pasa, por favor, he puesto a hervir agua para tomar un té. 

Los ojos celestes de mi madre se clavaron en los míos. Su mirada desencajada me aturdía, me hacía temblar las piernas. Le temo. Han pasado muchos años desde que la vi en la oscuridad, sosteniendo un cuchillo, a punto de apuñalar a mi hermana mientras dormía; esos ojos siguen protagonizando mis pesadillas.  

Miré mi reloj, eran las dos de la mañana. Me senté en uno de los sofás de la sala mientras esperé a que me traiga un té. No tardó más de cinco minutos. 

—¿Te sientes mejor? —le pregunté a mi madre, luego de que ambos demos un par de sorbos al té. 

—¿Ya te quieres ir? —replicó mi madre, apoyando la taza en una mesita de vidrio que tenía al frente. 

—¿Por qué me llamaste? —respondí con una pregunta, esquivando su mirada. 

—Volví a soñar con ella, hijo. Ha vuelto.

Tragué saliva. Miré hacia los lados, como si no estuviésemos solos; como si alguien más pudiera aparecer entre las sombras. Luego vi el rostro de mi madre esbozar una perversa sonrisa. En ese momento lo supe. La mujer que estaba frente a mí no era mi madre. 


Puedes leer el primer capítulo aquí: Ella no es mi madre – Capítulo II

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *